5 de Febrero – ¿La iluminación? ¿Para que?

¿La iluminación? ¿Para que?

¿La iluminación? ¿Para que?Es un proceso sencillo y un camino que podemos caminar juntos. Es muy importante que hagas tu meditación diaria, te dará la fuerza necesaria cada día para ir aplicando estas pautas, te conectará poco a poco a esa corriente interior, a esa fuente de vida que reside en ti, hará el camino interesante, hará que poco a poco veas que lo que cada día trae, está muy bien. Es en realidad perfecto.

Este proceso es un proceso que va a ir limpiando el  cristal de la mente hasta que empieces a ver la vida en toda su intensa belleza y colorido, esto te será suficientemente satisfactorio. Es un impulso básico de la naturaleza, conocerse a si misma, el ser humano es la naturaleza misma conociéndose a si misma a través de su propia creación o manifestación. La mente del ser humano que es la forma de vida a través de la cual la naturaleza se conoce a si misma.

La evolución es un proceso de aprendizaje. Las primeras bacterias aprendieron a vivir en un medio ácido, codificaron esa información en su DNA y se la pasaron a la siguiente generación y así generación tras generación, las formas de vida se han ido enfrentando a nuevas situaciones, aprendiendo a resolverlas, pasando esa información a la siguiente generación codificada en su DNA. Y así de las bacterias a las primeras formas unicelulares a las primeras algas y pólipos, a los peces, a los reptiles, roedores, simios y por fin los homo.. hasta el ser humano que hoy eres. Un proceso de aprendizaje que ha llevado 13.700 millones de años, 4.000 millones en este planeta.

Este largo camino de aprendizaje ha dejado suciedad, como el cristal de un coche después de haber hecho un largo viaje en verano, y tenemos que limpiar el cristal para ver bien, para cumplir el propósito de conocer la naturaleza, de conocernos a nosotros mismos pues somos esa misma naturaleza que se conoce a través de la mente.

Si hacemos la similitud de la mente como si fuese el agua de un estanque que está llena de ondas de las piedras que hemos ido tirando y que por lo tanto no se ve el fondo. Si dejas de tirar piedras en un momento dado, las aguas se aquietan y entonces el fondo aparece claro a tu vista. Un fondo que siempre estuvo ahí pero que tu no veías.

Lo bonito de este proceso es el mismo proceso. Ese proceso evolutivo en el que la forma de vida de la que te haces consciente habita, es el proceso de aprendizaje que vives y la belleza del instante vivido momento a momento surge en ese mismo proceso.

Para que querer iluminarse pues. Querer iluminarse es solo un engaño de la mente que te hace pensar que iluminándote resolverás los problemas que percibes. No es así, esos problemas son tu trabajo, haz tu trabajo y deja que lo que tenga que venir venga. Es desde esta actitud que eventualmente encontraras la belleza en el proceso y al mismo el ser que anhelas en su aspecto actual para ti.

Abre los ojos, los oídos, estate atento, escucha, comunícate con la vida y con todos los seres y encuentra lo que hay para ti en este día. Entrégate a la vida que percibes y disfruta del proceso. La evolución también puede ser divertida. Si estas vivo, puedes hacer que la vida sea muy hermosa.

Pase lo que pase fuera, desde esa quietud interior, es tan bello lo que esta pasando dentro, que lo de fuera es solamente la sinfonía de la vida que acompaña tu proceso. La Gracia que nunca te abandonó y que nunca te abandonará.

Levanta tu copa y, pensando en todos tus amigos, amigas, en todos los seres que amas de cualquier manera; brinda por los cien mil millones de vidas que aún te quedan para disfrutar de tu amor por ellos.

Ríndete a la vida entregándole toda la belleza de tu más plena expresión.

Como dice Respuestas al corazón en los pensamientos que para hoy trae en la página 323, ¿Iluminarse? ¿Para que?

4 de Febrero                                     6 de Febrero

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