¿Qué es el Mindfulness?

En los últimos años está de moda esta palabra en inglés “mindfulness”, las causas son diversas:

Por un lado,  la ciencia ha estudiado que es el mindfulness y ha encontrado los beneficios objetivos que traen ciertas prácticas que provienen de las tradiciones contemplativas de las diversas culturas espirituales. A lo largo de los tiempos estas disciplinas se han practicado y proponen diversos métodos que ayudan al ser humano a encontrar la verdad sobre sí mismos y sobre la existencia que experimentamos como un “yo” individualizado.

Por otro lado, los americanos que son genios del marketing, han popularizado el  mindfulness hasta el punto de convertirlo en lo que algunos llaman McMindfulness, convirtiendolo en un producto del mercado que se vende en todas las ciudades del  mundo occidental a día de hoy.

 

Jon Kabat Zin es uno de los mayores promotores de la investigación científica que se ha hecho al respecto de diversas prácticas de meditación, particularmente del protocolo que desarrolló a partir de las enseñanzas de su maestro, un lama tibetano del linaje del Dalai Lama.

Jon Kabat Zin es también clave en la comercialización de diversos protocolos de enseñanza siendo el más popular de ellos el MBSR, y la adaptación de este que se hizó para adecuarlo a un método para evitar las recaidas en la depresión, el protocolo MBCT en el que participaron Williams, Teasdale y Segal.

Según la definición de Jon Kabat Zin, mindfulness es: “la conciencia que aparece al prestar atención deliberadamente, en el momento presente y sin juzgar, a cómo se despliega la experiencia momento a momento”. Puede pues considerarse como una habilidad de la atención que nos permite centrar la mente en el presente.

Sin embargo eso no es lo que aprenderás en un curso de mindfulness, eso es más bien el resultado de las cosas que aprenderás.

(si tienes un buen profesor, pues en esta disciplina el profesor marca una importante diferencia  que la ciencia aún no ha medido adecuadamente)

Lo que te van a enseñar en un curso de mindfulness dirigido por un profesor competente y bien preparado es el octuple camino del Budismo contado en un lenguaje actual, y desprovisto de sus características culturales asociadas. Algunos lo hacen mejor y otros peor, como todo en la vida, y esto también afecta fuertemente a los resultados que te puede proveer. En esta disciplina el profesor es una factor de mucho peso y no se ha tomado en consideración en muchos de los estudios realizados y por lo tanto un área a estudiar por los científicos..

Atención Plena.

Mindfulness en una traducción del término pali, sati (smrti en sanscrito) que hace referencia a la capacidad de la mente de “darse cuenta” o lo que algunos llaman consciencia. 

Otra manera de verlo es el concepto del observador. Se ha explicado de muchas maneras, pero la esencia de estas prácticas es aprender a observar la existencia (sensaciones corporales, pensamientos, emociones y resto de objetos externos o internos que percibimos), momento a momento, sin identificarla con tus mecanismos de identidad que te hacen ver lo bueno y lo malo de las cosas en función de lo que consideras que tiene valor para tu persona.

Voy a intentar explicar este concepto de una manera en la que lo podamos relacionar con nuestra experiencia personal: En el acto de percibir o de tomar consciencia de un objeto, está por un lado el sujeto y por otro lado el objeto y por último el acto de percibir, es decir aquello que pone en contacto el objeto con el sujeto.
Si miramos por la ventana y miramos el cielo, hay algo en ti que conoce el azul del cielo. Antes de que la mente diga azul o cielo, algo en ti conoce “el azul” del cielo. Podemos llamar a esto el “factor cognitivo”, un perro, al mirar el cielo o el mar, o la nieve recien caida también tiene un “factor cognitivo” que se da cuenta, que toma consciencia del azul del cielo o del blanco de la nieve, y el perro responde con sorpresa. No le pone un nombre, pero como nosotros, algo en el se da cuenta del objeto percibido antes de reaccionar.

Ese “darse cuenta” o consciencia, está asociado al “yo”, es el sujeto el que se da cuenta.

Nosotros los humanos lo conceptualizamos y añadimos a esto el análisis de los pros y los contras de la situación con respecto a nuestra individualidad conceptualizada en el pensamiento.

De la misma manera que nos damos cuenta del azul del cielo, nos damos cuenta de los pensamientos que tenemos, y de la  misma manera que te das cuenta del azul del cielo pero no eres el azul del cielo, te das cuenta de los pensamientos pero no eres los pensamientos. Los pensamientos, son pensamientos, no la realidad. La realidad que vivimos se compone de los que experimentas momento a momento en la actualdad.

Mindfulness es un estado del ser, no una práctica. La palabra se ha utilizado para referirse a una serie de protocolos que están basados en las técnicas de meditación y las prácticas espirituales que provienen del Budismo. El Octuple Camino, que se compone de los siguientes elementos:

Relativos a la Sabiduría -conciencia

  1. Comprensión  correcta   (Samma ditthi)
  2. Pensamiento correcto   (Samma sankappa)

 Relativos al Entrenamiento de la Mente

  1. Esfuerzo correcto            (Samma vayama)
  2. Atención correcta           (Samma sati)
  3. Concentración correcta (Samma samadhi)

 Relativos a los Valores Humanos

  1. Habla correcta                 (Samma vaca)
  2. Acción correcta                (Samma kammanta)
  3. Modo de Vida correcto  (Samma ajiva)

Estos protocolos, de los cuales el más conocido es el MBSR enseñan una filosofía práctica: ejercicios de meditación, de introspección, de auto análisis y ciertas disciplinas que aplicas a tu vida diaria. También aprendes ciertos conceptos sobre el “yo”, la vida, la percepción, y la existencia que cubren cada una de estas áreas. En definitiva, es una práctica espiritual y todos los protocolos de mindfulness están inspirados, o directamente copiados, de prácticas espirituales de las diversas tradiciones espirituales. Los que más se han popularizado provienen de tradiciones budistas, sin embargo hay muchos protocolos y programas para aprender meditación de otras tradiciones que también están bien construidos.

Como ejemplo, cuando vas a un curso de mindfulness a hacer el programa MBSR de 8 semanas aprenderás:

Relativos a la Sabiduría

A.Comprensión  Correcta (Samma ditthi)

  • Ciertos conceptos sobre el cerebro la percepción y la consciencia o el “darse cuenta”

B. Pensamiento Correcto (Samma sankappa)

  • Ciertas prácticas destinadas a desarrollar la capacidad de autoanálisis y de verificar la veracidad del pensamiento y su relación con las emociones percibidas
  • Concepto de la aceptación de las circunstancias en las que vives.
  • Ciertas prácticas meditativas y contemplativas destinadas a despertar la compasión, la empatía y la capacidad de ponerte en la piel del otro.

Relativos a los Valores Humanos

A. Habla Correcta (Samma vaca)

  • Comunicación No Violenta. No juzgar en el habla ni en la escucha, ponerte en los piel del otro.

B. Acción Correcta (Samma kammanta)

  • Acción en atención plena y no egoista.
  • La Compasión en acción como cualidad de vida.

C. Modo de Vida Correcto (Samma ajiva)

  • Ciertas normas de alimentación, ejercicio físico y ejercicios de yoga

Relativos al Entrenamiento de la Mente

A.Esfuerzo Correcto (Samma vayama)

  • Los asistentes se comprometen a seguir una disciplina durante las 8 semanas que dura el entrenamiento.
  • Lidiar con el dolor físico

B. Atención Corecta (Samma sati)

  • Escaner corporal y otros ejercicios similares (Vipasana)

C. Concentración Correcta (Samma samadhi)

  • Meditación con el objeto de la respiración (Anapana)

 

Estos protocolos son adaptaciones bien hechas de métodos que provienen de la mística, de las tradiciones contemplativas, de la espiritualidad a lo largo de los tiempos y las culturas, y funcionan en tanto en cuanto no pierdan la esencia espiritual de estas prácticas.

 En otras palabras, vas a seguir una disciplina espiritual durante ocho semanas, y lo que parece haber demostrado la ciencia de forma suficientemente satisfactoria, es que tiene un efecto muy beneficioso sobre la salud fisica y el bienestar psicológico de las personas que lo siguen. Relmente esto en realidad se sabe desde hace muchos siglos, que el seguimiento de ciertas disciplinas espirituales a las personas les suele ir bien. Por eso la palabra adecuada para describir estas disciplinas, ahora de moda, en nuestra opinión debería ser Técnicas de Meditación y Prácticas Espirituales (TMPE)

El lenguaje místico es poético no científico.

Con esto no quiero decir que la ciencia no tenga su propia poesía, sino que el lenguaje que le llega al común de los mortales para transmitir la experiencia de una puesta de sol es una poesía no la ecuación de la difracción de la luz. Los científicos, al meterse a místicos llegan a su nivel de incompetencia. En estos momentos hay mucho científico metido a maestro de meditación que ha llegado a su nivel de incompetencia y ni se han dado cuenta de ello.

No estoy hablando de científicos que además son místicos, como Matthieu Ricard o Jon Kabat Zin, pero la comercialización de estas disciplinas ha llevado en muchas ocasiones a su banalización, olvidando que el arte de la meditación, se aprende como todas las artes de un maestro de meditación, no haciendo un par de cursillos, o un master en una universidad, a no ser que el que imparte el master sea un maestro espiritual, que puede ocurrir, pero que no es lo habitual. Esto quiere decir que no serán equivalentes los efectos que tenga en ti un curso de 8 semanas hecho con un maestro espiritual que el mismo curso, con los mismos contenidos, impartido por una persona que hizó un master o varios cursos pero que no ha aplicado de forma determinada estas disciplinas en su vida.

Recientemente se ha publicado un artículo en Nature que ha recibido mucha atención de los medios y que rebate muchas de las exageraciones sobre los efectos en la conducta prosocial de estas disciplinas. Estudiando el artículo me he dado cuenta de lo que realmente mide: la banalización de estas disciplinas simplemente las hacen no operativas.

Una de las cosas que señala el artículo es que los estudios donde el autor del estudio también es el profesor de meditación sobre el cual el estudio está basado, dan siempre mejores resultados,  con lo cual lo achacan a cierta tendenciosidad del autor.

Esto puede ser así, o no, porque lo que puede estar midiendo es el carisma del profesor, lo que los orientales llaman darshan, o shakti, y que nnosotros aquí en occidente conocemos como Gracia o Santidad.

El profesor, por su propia presencia, o en función de su nivel de consciencia, tiene un efecto en el alumno que va más allá de las palabras o las técnicas que enseña, un efecto sutil que los estudios no han medido, pero que en definitiva esta basado en que la comunicación entre dos seres humanos ocurre no solo al nivel verbal y lógico, sino que incluye muchos signos y símbolos que se transmiten sin que seamos conscientes de dichos contenidos. No llega de la misma manera la misma poesía en función de quien la lea, y la poesía de la disciplina espiritual es el Shakti, la Gracia, o el Darshan (lo llaman de muchas maneras) que imparte el profesor de meditación. Y es un factor esencial en los efectos que tienen estas disciplinas, pues aporta en última instancia la comprensión integral (emocional e intelectual) de los conceptos transmitidos. Así  mismo, no es una  u otra técnica lo que produce un efecto, sino la  combinación de muchas técnicas combinadas en un protocolo que cubra todas las áreas requeridas. 

Nosotros en nuestra sociedad enseñamos el protocolo PoU (Path of Unfoldment) que actualmente llamamos PoU/MBSR pues hemos adoptado la pedagogía que usa el protocolo desarrollado por Jon Kabat Zin y que encaja perfectamente con los contenidos de nuestro método original que fue desarrollado por Gururaj Ananda Yogi,  maestro de meditación que fundó la Sociedad Española de Meditación y la IFSU en el año 1976.

En nuestra escuela no vendemos ni la iluminación, ni ningún tipo de salvación que puedas alcanzar en un tiempo futuro por llegar. Tampoco vendemos la meditación y el mindfulness como una cura, pues estas disciplinas no son una cura, sino una prevención y también una herramienta que te puede ayudar en tu proceso de sanación, pero no es el remedio para una enfermedad física o psicológica.

Lo que  si te podemos asegurar es que ponemos a la gente en la dirección correcta, de tal manera que llegará algun momento que llegarás a destino. No nos basamos en ninguna tradición en particular, no somo budistas pero citamos al budismo, ni somos Advaita pero citamos a los autores de la Advaita Vedenta, ni somos Cristianos pero leemos y transmitimos las poesías de San Juan de la Cruz y su significado profundo etc..

Somos no-denominacionales,  pero no descartamos el origen espiritual de estas enseñanzas y vamos a la esencia de todas ellas. Nosotros decimos que si eres budista y sigues nuestro metodo te haras un mejor budista, si eres cristiano te harás un mejor cristiano y si eres ateo te harás una mejor persona, y en esto estamos de acuerdo con el articulo de Nature: muchos de los metodos que se ofrecen en el mercado no ofrecen los resultados que las expectativas generadas harían esperar, pero no porque la disciplina no sea valida, sino porque o el profesor o el protocolo seguido no era bueno y no existe en la ciencia hoy la capacidad para discernir entre un buen método y un mal método, sobre todo porque los científicos no han sido formados para discernir sobre este arte. Mucho más sabe de esto cualquier teólogo, que un médico o un psicólogo.