El bienestar de la alimentación Bio 

El bienestar de la alimentación BIO 

Estar bien, sentirse bien

Alcanzar el bienestar personal y las metas que nos marcamos en la vida, es el resultado de una combinación de factores que tienen en cuenta tanto el bienestar del cuerpo, como el de la mente, las emociones y el sentimiento. Al mismo tiempo, el bienestar de uno y el bienestar de tu entorno están íntimamente relacionados. En nuestra sociedad globalizada, este planeta nuestro al que llamamos tierra es el lugar donde vivimos y nos alimentamos todos los que aquí existimos, el entorno en el que la madre tierra de la que procedemos nos sostiene.  

Vivimos en una biosfera, este planeta nuestro donde la vida medra. Un sistema formado por el conjunto de los seres vivos y sus interrelaciones. Toda vida se da para el bien de La Vida, para su continuidad y desarrollo. Un naranjo da naranjas para que otros se las coman, la vaca da leche para que otros se la beban, y así sucesivamente. Todos nos alimentamos de esta tierra en la que vivimos y la alimentamos con nuestra propia existencia. Su cuidado, y el cuidado de todos los que aquí vivimos es la base de la salud integral (de cuerpo, mente y espíritu).

Si tenemos un problema en los riñones, el corazón no se va a encontrar bien aunque esté totalmente sano. De la misma manera, no podemos sentirnos bien si la biosfera en la que medramos, nuestra madre tierra, está enferma en alguna de sus partes. Estar bien, sentirse bien, es imposible sin el bienestar de todos los componentes del ciclo de la vida.

El bienestar interno surge de forma natural  

Tu bienestar requiere del bienestar de tu entorno. ¿Acaso podemos sentirnos bien si nuestras acciones provocan el malestar de otros?  No. La biosfera de tus circunstancias, de las consecuencias de tus acciones, y tu bienestar; están íntimamente ligados. Si te bebes un vaso de leche, asegúrate de la placidez de todos los que intervienen para que ese sencillo acto sea posible. De esta manera, el vaso de leche trae consigo la bienaventuranza de la vaca, de los pastos, de los ríos, y de los buenos cuidados de su ganadero.

La alimentación es un acto que implica muchas vidas, ya que por ejemplo, comer un sencillo plato de patatas fritas implica al que plantó las patatas, al que las cuidó, al que las cosechó, al proceso natural donde la patata absorbió los minerales y el alimento de la tierra y lo convirtió en un tubérculo, a quien cultivó los olivos del aceite en que las freímos, a quien cocinó las patatas, etc. Todo eso que está ocurriendo para que tu te alimentes tiene que estar bien si quieres que el alimento te siente bien tanto físicamente, como mentalmente y espiritualmente. Por eso elige bien a los proveedores de los alimentos que ingieres. Proveedores que se guíen con valores que restablezcan el bienestar de nuestra biosfera y por lo tanto de todos nosotros.

Estar bien, sentirse bien

Alcanzar el bienestar personal y las metas que nos marcamos en la vida, es el resultado de una combinación de factores que tienen en cuenta tanto el bienestar del cuerpo, como el de la mente, las emociones y el sentimiento. Al mismo tiempo, el bienestar de uno y el bienestar de tu entorno están íntimamente relacionados. En nuestra sociedad globalizada, este planeta nuestro al que llamamos tierra es el lugar donde vivimos y nos alimentamos todos los que aquí existimos, el entorno en el que la madre tierra de la que procedemos nos sostiene.  

Vivimos en una biosfera, este planeta nuestro donde la vida medra. Un sistema formado por el conjunto de los seres vivos y sus interrelaciones. Toda vida se da para el bien de La Vida, para su continuidad y desarrollo. Un naranjo da naranjas para que otros se las coman, la vaca da leche para que otros se la beban, y así sucesivamente. Todos nos alimentamos de esta tierra en la que vivimos y la alimentamos con nuestra propia existencia. Su cuidado, y el cuidado de todos los que aquí vivimos es la base de la salud integral (de cuerpo, mente y espíritu).

Si tenemos un problema en los riñones, el corazón no se va a encontrar bien aunque esté totalmente sano. De la misma manera, no podemos sentirnos bien si la biosfera en la que medramos, nuestra madre tierra, está enferma en alguna de sus partes. Estar bien, sentirse bien, es imposible sin el bienestar de todos los componentes del ciclo de la vida.

El bienestar interno surge de forma natural  

Tu bienestar requiere del bienestar de tu entorno. ¿Acaso podemos sentirnos bien si nuestras acciones provocan el malestar de otros?  No. La biosfera de tus circunstancias, de las consecuencias de tus acciones, y tu bienestar; están íntimamente ligados. Si te bebes un vaso de leche, asegúrate de la placidez de todos los que intervienen para que ese sencillo acto sea posible. De esta manera, el vaso de leche trae consigo la bienaventuranza de la vaca, de los pastos, de los ríos, y de los buenos cuidados de su ganadero.

La alimentación es un acto que implica muchas vidas, ya que por ejemplo, comer un sencillo plato de patatas fritas implica al que plantó las patatas, al que las cuidó, al que las cosechó, al proceso natural donde la patata absorbió los minerales y el alimento de la tierra y lo convirtió en un tubérculo, a quien cultivó los olivos del aceite en que las freímos, a quien cocinó las patatas, etc. Todo eso que está ocurriendo para que tu te alimentes tiene que estar bien si quieres que el alimento te siente bien tanto físicamente, como mentalmente y espiritualmente. Por eso elige bien a los proveedores de los alimentos que ingieres. Proveedores que se guíen con valores que restablezcan el bienestar de nuestra biosfera y por lo tanto de todos nosotros.

 ASANA propone una nueva relación con la naturaleza. Una relación que, desde el principio sea consciente de que el hombre es también naturaleza, y que todo lo que hacemos con ella lo estamos haciendo finalmente con nosotros.  En último término, ¿no provienen todos los alimentos de ella?
Asana es parte de la montaña. Sus cimientos crecen sobre el cuidado del origen y la naturaleza.