Amando más allá de la mente

El otro día un amigo mío me hablaba de la melancolía. Y yo llevo días preguntándome a que emoción se refiere. Antes se le llamaba así a la depresión.

En todo caso, cualquier emoción, desde el enamoramiento hasta el miedo, son solo interpretaciones que la mente hace del pulso, de la radiación que proviene del corazón y que va más allá de la mente analítica humana.

Conectar con ese amor, con esa fuente, de forma directa, inunda toda melancolía en un baño de gozo indescriptible. El gozo del amor existiendo por si mismo, desnudo ya de toda pequeña interpretación y olvidado de si mismo.

Ah, el olvido! Que regalo más grande, el olvido completo de uno mismo, la muerte deseada en los versos:

Vivo sin vivir en mi y es tan alta la dicha que espero, que muero por no morir.

No podemos forzar el amor, pero podemos crear las condiciones para que ocurra por si mismo. Ese es el poder de la Gracia. Es una cualidad esencial de la naturaleza. Ni siquiera tienes que conseguir nada, porque ya lo tienes. Lo tienes en tu interior y todo a tu alrededor.

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Para hoy una práctica de meditación activa. Lee los pensamientos que para hoy trae Respuestas al corazón en la página 250 y practica esta simple práctica:

A todo el mundo que encuentres, con el que te cruces o interacciones de alguna manera, repítete mentalmente: “Yo que es en mi y el Yo que es en Ti es el mismo Yo, el mismo palpitar, el mismo fluir de vida” y luego continuas hablando con él, o le pides que te traiga la carta si es un camarero. Observa lo que pasa. Solo es un día, no te preocupes, mañana les puedes seguir insultando si quieres…

22 de Noviembre 24 de Noviembre