San Esteban

La entrada de hoy redunda en las ideas de ayer. Están entroncadas en el significado de este mes; arquitectos del camino espiritual. Este es el tiempo de los propósitos para el año que comienza. La gente decimos: “dejaré de fumar” o “dejaré de comer tanto”, “empezaré a meditar” y cosas así. Está bien tener buenos propósitos pero es más fácil cumplir los propósitos que cada día nos trae.

Un poco por ilustrar la historia de San Esteban, San Esteban es un poco un Jesucristo II. Debió de ser el primer mártir de la iglesia. Le lapidaron frente al templo de Jerusalén. Shaul, posteriormente conocido como San Pablo, fue uno de los que lanzo las piedras que mataron a San Esteban. Algunos dicen que solo custodió las ropas de los que lanzaban las piedras, en todo caso, era uno de sus acusadores y uno de los que le condenaron. A su manera, San Esteban dijo mientras le apedreaban: “padre perdónalos que no saben lo que hacen.”

La disputa era, ya entonces, cuales eran los preceptos que debían seguir los Cristianos (judíos entonces), en definitiva: ¿que debían usar para ser arquitectos del camino espiritual? ¿Cuanto, de la tradición judía, debían implementar como parte integrante del camino?, ¿cuanto, de la Helena, era tolerable? Esto ocurría solo 50 años después de la muerte de Jesús y ya empezaban a perder el norte y la esencia de sus enseñanzas.

El resultado fue que de la cultura Helena, de la tradición pagana, se incorporo poco, por no decir nada, ya que posteriormente fue ferozmente perseguida. De la tradición judía: los mandamientos, con una especial connotación en lo de “no fornicar” que los Helenos tenían integrado en sus vidas de forma bastante diferente a los judíos, muy centrados en el concepto de familia. La tradición judía es una religión familiar y tribal frente al carácter más lúdico y dionisíaco de la tradición Helena. De ahí debe de venir la insistencia de la institución catolica en lo del sexo, tema al que Jesús solo se le oyó decir: “el que este libre de pecado que tire la primera piedra”. Dos siglos después, de la tradición romana se incorporo el poder, el Imperio.

El Amor que enseñó Jesús, siguió su curso trasmitido desde un corazón a otro corazón que es lo único en realidad posible, pero dejó de correr por las venas de la institución que se apoderó de la representación de su nombre.

Todas las religiones, todas las tradiciones, te enseñan a hacer cosas buenas. Ninguna religión te dice que seas egoísta, o que seas un traidor etc.. Cualesquiera preceptos sigas, serán buenos para ti seguro. Buenos para ti, no necesariamente para todo el mundo. En la Sociedad Española de Meditación y en la Fundación IFSU insistimos en la individualidad del camino espiritual, del que cada uno somos arquitectos. Cada uno de nosotros tiene una copa, algunas copas son dulces y otras secas y tu copa esta preparada a tu justa medida por la graciosa mano que en los últimos 13.700 millones años te ha dado forma a través de un proceso evolutivo.

De cualquier forma en que individualmente lo hagas, tienes que lidiar con tres cosas esencialmente: Las acciones, los pensamientos y los sentimientos. El proceso requiere que asumas tu responsabilidad ante las circunstancias en las que te encuentras, entendida como la habilidad que tienes de responder a ellas, que viene dada por la propia Ley Natural, o Ley de Dios, o Voluntad Divina, o Gracia, o como la quieras llamar. Las palabras señalan a esa sutil esencia que hace que esta manifestación se conozca a si misma a través del resultado de un proceso evolutivo que; en tu caso particular, es la persona que conoce las circunstancias en las que se encuentra.

Esto nos lleva a la aceptación entendida como que aceptas el reto que te plantean las circunstancias y respondes a éstas mediante la acción desinteresada. Mediante la acción no-egoista. Como dice Krishna en el Baghavad Gita, tienes derecho a la acción no a los frutos de la acción. Esta actitud nos lleva al desarrollo de la devoción, no una devoción hacía algo en particular, sino una devoción hacía todo en general. Pues todo empieza a convertirse en Su Amable Rostro.

Lidiar con los pensamientos implica lidiar con el discernimiento. Solo Tu conocerás la Verdad, nadie te la puede señalar. Te pueden señalar el camino, pero no la Verdad. Por eso el Camino que es la Vida, es la Verdad. Y ese Camino es tu camino y la copa que ha sido preparada para ti.

Celébralo está navidad y haz tus propósitos para el nuevo año sin olvidar que el más alto de los propósitos es el amor. No podemos forzar el amor en nuestras vidas, como no podemos llamar las mariposas a nuestro jardín, pero podemos hacer nuestro jardín bello y las mariposas vendrán solas. Lee los pensamientos para hoy de Respuestas al corazón en la página 285 y contempla su significado para ti después de tu meditación.

25 de Diciembre 27 de Diciembre