Todos los santos, todos los héroes - Respuestas al corazón

Como no podía ser menos durante el mes que dedicamos a morir para nacer a una nueva vida, anoche celebramos Halloween y hoy “todos los santos”. Día para visitar el cementerio. Día para recordar que somos temporales y que un día con toda certidumbre abandonaremos este paseo que nos estamos dando por la existencia. La práctica de hoy no podía ser otra que la de visitar el cementerio.

Hemos estado preparando este paseo en días anteriores y los pensamientos que vamos trabajando a través de este proceso nos van abriendo poco a poco nuevas perspectivas sobre la vida. Hoy muchos tenéis el día libre y tendréis tiempo de ir hasta un cementerio. Quizás uno donde haya seres queridos, pero también un cementerio bonito, que os guste, que sea agradable de pasear. Te vas a dar un paseo con la técnica que ya estuviste practicando el pasado día 28 de Octubre.

Sales de tu casa y te vas dando un paseo siguiendo la técnica de atención plena. Cuando llegues al cementerio, busca un lugar bonito para sentarte, si has ido a uno donde tienes familiares, siéntate un rato ante el lugar donde reposan sus restos. Y piensa que algún día estarás a tres segundos de morir y en ese momento verás cuanto has amado esta vida en realidad, como de verdadera ha sido tu vida en realidad, cuanta pureza ha habido en tu vida. Cuando digo pureza aquí, no me refiero a moralidad, sino a algo puro, no mezclado, autentico, como cuando decimos “oro puro” o “agua pura”, sin segundas intenciones, sin doblez, inocente, en el sentido de “I” “no-ciente” “sin sentido del yo”.

A tres segundos de morir, a tres segundos de abandonarlo todo, seres queridos, cosas, posición, tu lo nombres.. te darán igual las cosas que lograste chupar a los 18 meses, los juguetes que te regalaron, los pantalones Levi’s de los 17, el coche, la casa, la posición, lo que lograste ocultar, el conseguir tus  quereres innecesarios inherentes en todas tus dobles intenciones. Todas esas cosas no te importarán, porque sabrás de su temporalidad, de la misma manera que hoy no te importan los juguetes de los siete años. Sin embargo, no querrás ver tu vida como una vida de mentiras, impura y de desamor. Quédate sentada, atenta a tu respiración pero sin concentrarte, manteniendo una ligera consciencia de que estas respirando. Y deja que la mente contemple esta idea. Mira tu vida. ¿Cuanto la amas? ¿Como de verdadera es? ¿Cuanta pureza hay?

Veas lo que veas no te sientas culpable. Porque la vida se vive cada momento. Ayer ya pasó, aún tienes este momento para ser tu misma. Es un camino de héroes, pero todos somos héroes pues todos nos enfrentamos a la muerte. Vuelves a casa, y en el paseo de vuelta te comprometes contigo misma a vivir con verdad, con amor, con autenticidad. A ser un héroe en esta existencia. Todos somos héroes, porque todos nos enfrentamos con la muerte. Al llegar a casa lees cada uno de los pensamientos en Respuestas al corazón en la pagina 230.