Año nuevo, vida nueva

Año nuevo, vida nuevaUn nuevo día, cada día un nuevo año, cada día nuevo, cada momento un descubrimiento de la eterna sabiduría, de la perfección inmanente en la manifestación. En el proceso que propone Respuestas al corazón y que, siguiendo unas técnicas de meditación adecuadas, sabemos por experiencia que funciona, dejamos que nuestro ser esencial se despliegue e inunde de su luz la experiencia de la existencia.

Hoy, como no podía ser menos, nos hemos levantado tarde y con un poquito de resaca. Demasiada bebida diversa.. Así que hoy empezamos de alguna manera una vida nueva, pero despacito, que no llevamos tanta prisa..

Hay un cuento de la india muy bonito sobre esto de tener prisas:

Estaba Krishna caminando hacía un pequeño pero dinámico y laborioso pueblo de la India. A las afueras del pueblo había un sadhu, anciano ya, que meditaba a la sombra de un árbol. Llevaba años de austeridades y ascetismo en su búsqueda de la iluminación. El sadhu, al ver a Krishna caminando hacia el pueblo le reconoció inmediatamente y se acerco a Él preguntándole: ¿Señor, cuando accederé a la iluminación? ¿Cuando me haré uno contigo? a lo que Krishna le contesto: “Has avanzado mucho en esta vida, sin duda que pronto serás uno conmigo. Tres vidas más y habrás llegado al final de tu camino”

El sadhu, al oirlo, quedo sumido en una profunda tristeza. Tres vidas más.. Tres vidas de duro ascetismo y renuncia.. Cabizbajo volvió hasta el  árbol y se sentó a seguir meditando horrorizado ante la idea de las tres vidas más que aún tendría que sufrir antes de hacerse uno con su Amado.

Krishna siguió caminando hasta la plaza del pueblo, donde un joven artista bailaba, cantaba y charlaba animadamente con sus amigos. El artista reconoció inmediatamente al Señor al verle, y acercándose a Él le pregunto: ¿Mi Señor, y yo cuando me voy a hacer Uno contigo, cuando llegaré a la iluminación? Krishna le contesto rápidamente: “Hijo mio en cien  mil millones de vidas te harás Uno conmigo” el joven artista al oír esto sonrió abiertamente y levantando su copa hacía sus amigos dijo: “Por los cien mil millones de vidas que aún tengo para disfrutar de todos vosotros” y en ese mismo instante, se iluminó.

Pues eso, hoy es uno de Enero, no tenemos ninguna prisa, así pues que por los cien mil millones de vidas que aún me quedan de disfrutar de todos vosotros. Muy feliz año nuevo de los millones más que nos quedan para disfrutarnos.

Los pensamientos que propone hoy Respuestas al corazón en la página 291 tienen un significado muy profundo que puede que al principio sea difícil de captar por la mente. Sin embargo es muy importante de inquirir en estos concepto, pues el intelecto necesita comprender, por eso esta ahí esa capacidad humana. Le voy a dedicar a esos pensamientos una entrada especial más adelante. De momento, lee los pensamientos que trae Respuestas al corazón en la página 291 e intenta comprenderlos desde el punto de vista de tu experiencia de la existencia. Al año que viene, cuando pasemos de nuevo por este día, comprenderás estas mismas ideas de una forma mucho más completa, mucho más integral.

La experiencia de la existencia tiene un factor actual y existencial y otro que solo existe en nuestra memoria del pasado, que es única y particular y no compartida y que es temporal y esta sujeta al cambio permanentemente. El pequeño yo con el que estamos identificados. Y solo hay una voluntad. Es una voluntad no pensada, es una voluntad actual. Una energía neutra que se conoce a si misma a través de el proceso de la individualización que conlleva la evolución. Y tú eres esa individualización, tú eres el Hijo de ese Padre. Uno con Él y por lo tanto con Su voluntad. El verdadero tú. El tú esencial. No ese saco de memorias que constituye al mequetrefe insatisfecho de tu pequeño yo.

31 de Diciembre                                     2 de Enero